Pero yo, muchas más que vosotros.
Sabía lo que quería decir, y lo diría. Tenía las palabras memorizadas. En el perfecto orden, con la perfecta entonación. No pasaría otro día más entre evasivas y cambios de tema. Entonces de repente le ve aparecer. Y las palabras empezaron a pesar toneladas, demasiado. Acabarían aplastándola si no hacía algo con ellas, así que las olvidó (...)
Qué fácil parece a veces enamorarse :)
ResponderEliminarFdo: Alba Flores Robla. (Desequilibrios de medianoche)