martes, 27 de diciembre de 2011

Desconozco esa tristeza.


 Tomo una botella de vino y me voy a beberla entre las flores. Siempre somos tres, contando a mi sombra y a mi amiga la Luna. Cuando canto, la Luna me escucha, cuando bailo, mi sombra también baila. Terminada la fiesta, los invitados deben de partir.
Yo ... desconozco esa tristeza. Cuando marcho hacia mi casa, siempre somos tres: me acompaña la Luna y me sigue mi sombra.

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